Simple Solutions That Work! Issue 13

continúa en la página siguiente… 67 las dimensiones. Una imagen tipo fotografía y no un plano 2D de la cuchara. Esto hace mucho más fácil que todo el mundo visualice lo que va a obtener. Sabemos que la mayoría de las fundiciones, si le dan a elegir, prefiere algo diseñado para sus requerimientos específicos. La filosofía de talla universal no funciona en la mayoría de los casos. las prácticas de trabajo no deberían adaptarse al equipo, cuando el equipo puede adecuarse a las prácticas de trabajo. Nunca ha habido un lineamiento fijo para el espesor de los refractarios moldeables, pero una buena regla empírica es 10% del diámetro superior. Por ejemplo, si el diámetro superior de la cuchara es de Ø30” (Ø762mm) entonces el espesor del recubrimiento moldeable debe ser 3” (76mm). Con cada cuchara pequeña o grande hay algo de flexibilidad. El recubrimiento refractario debe tener un espesor de al menos 2” (50mm) a fines de una buena instalación e integridad del mismo. Y, de manera similar en el extremo opuesto, si el espesor de refractario es de, digamos, unas 8”, aumentarlo a 10” solamente para seguir el lineamiento del 10% no sería necesario, a menos que hubiera alguna razón para hacerlo. Los recubrimientos moldeados de concreto refractario inicialmente no siempre tuvieron el comportamiento esperado, especialmente en lo que respecta a la vida útil del revestimiento y el mantenimiento requerido. Como muchas fundiciones entonces utilizaban un crisol para fundir, un método común de precalentamiento de la cuchara era llenarlo con el primer pinchazo al crisol, dejarlo estar unos 10 minutos y luego lingotear el metal. Dejando de lado la baja eficiencia de dicha práctica, los ladrillos refractarios podían resistir el choque térmico pero los refractarios moldeados, por varias razones, no podían. Claramente estos nuevos revestimientos necesitaban sus propias técnicas de uso y mantenimiento. Lo que rápidamente aprendimos fue que era importante prestar mucha más atención al diseño de la cuchara para que pudiera trabajar con el revestimiento, especialmente, incorporar detalles que puedan ayudar a que la cuchara rote rápidamente cuando llega el momento de reemplazar el revestimiento. Un precalentado correcto es sustancial para minimizar los defectos de colado y maximizar la vida del refractario, pero también lo es el propio diseño de la cuchara. Uno de los inconvenientes del refractario moldeable es que puede necesitar mucho esfuerzo cuando llega al fin de su vida útil. Ayuda tener secciones de la base desmontables y placas inferiores móviles, pero puede llevar 24 horas o más quitar el refractario y reemplazarlo. A menudo el uso de “picadores” mecánicos que pueden dañar la estructura de la cuchara. Luego debe dejarse secar correctamente al revestimiento y esto puede tomar unas 24-48 horas antes de que se pueda poner la cuchara a precalentar para usar en la operación nuevamente. Estamos suponiendo que todas estas tareas se hacen en la misma fundición. Si debe enviar la cuchara a una compañía especializada debe sumarle días o incluso semanas hasta tenerla de vuelta. Por lo que uno de los desarrollos más interesantes de los refractarios es el revestimiento premoldeado “pre-cast”, también conocido como vasija monoforma o pot, para cucharas de hierro y acero. Muchas compañías de refractarios están desarrollando y expandiendo este concepto. Como fabricantes de cucharas, tenemos que estar al tanto de estos avances y PREVENCIÓN DE DEFECTOS

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