Simple Solutions That Work! Issue 10
las fallas, o al menos aquellos que no obtuvieron un resultado espectacular o desastroso, pero lograron bastante con las herramientas limitadas a su disposición. Los fundidores podemos reclamar nuestro lugar en la historia, pero debemos ciertamente mirar al futuro. A lo largo de los siglos la fundición pasó de basarse en el arte & la habilidad manual a fundamentarse en ciencia & tecnología. Un camino que no hará otra cosa que continuar. El fundidor moderno tiene una mayor amplitud de herramientas disponibles, para medir y cuantificar los variados procesos de la fundición; pero a medida que los márgenes se reducen, mantenerse dentro de la especificación es aún más crítico, éstas se vuelven imprescindibles. Un área que ha despertado mi curiosidad es cómo saben los fundidores con precisión cuál es la temperatura en la cuchara. Esto se remonta a la época en que comencé a visitar fundiciones y, como un novato, preguntaba cómo evaluaban la temperatura del metal. Incluso en esos días me había dado cuenta de que era un punto importante, aunque desconocía qué tan esencial era al momento de mantener una alta calidad de las piezas. Recuerdo que me dijeron que un hombre experimentado podía inferir la temperatura del color del metal, cómo se vertía y de su sabor. En aquel entonces, la mayoría de las fundiciones fundían en crisol y quizás las cosas no eran tan críticas como ahora. Tengo que admitir que “saborear al metal” me dejó más que algo confundido. Aunque, con el tiempo creo que entendí a qué se refería. Hoy, con la fusión eléctrica como standard, la temperatura de fusión en un factor conocido, pero una vez que el metal se transfiere a la cuchara empiezan a jugar factores no tan evidentes. Pese a que la práctica standard es utilizar un pirómetro hay una serie de consideraciones prácticas a tomar en cuenta. Con cucharas de menor capacidad, especialmente las que vuelcan por su boca, no es ningún problema tomar una lectura con el pirómetro justo antes de comenzar el colado. Se puede acceder fácilmente a la cuchara sin que el operador deba colocarse en un lugar potencialmente peligroso para tomar la medición. Sin embargo, cuando las cucharas aumentan en tamaño y especialmente si la cuchara tiene tapa, usar un pirómetro puede volverse complicado. Generalmente veo el pirómetro en la plataforma de fusión, lo cual no es ningún problema si la línea de moldeo está a poca distancia, pero si la cuchara tiene que moverse una buena distancia hasta los moldes, quizás cambiando de puente grúa en su camino, podría haber una demora de varios minutos entre que la cuchara comienza a llenarse y cuando termina de colar. Además, el pirómetro obviamente mide la temperatura del metal en la superficie. Podría ser más útil, especialmente con las cucharas de vertido inferior conocer la temperatura del metal más cerca de la boquilla. Heraeus fabrica una gama de equipamiento para medición de la temperatura para fundiciones y acerías y tuvieron la idea de adaptar una probeta de temperatura desarrollada para la siderurgia a las cucharas de fundición y que resuelve los inconvenientes mencionados arriba. Aunque describo brevemente su proceso, es el aspecto pertinente a las cucharas lo que más me interesa en lo personal. De modo que por favor contacte a Heraeus directamente para los detalles técnicos. La probeta Heraeus va montada en el costado del armazón de la cuchara en un soporte especial que se introduce a través del refractario dentro del metal. La posición de la probeta es usualmente debajo 79 Continued on next page HOW TO
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