Simple Solutions That Work! Issue 8

Los sistemas refractarios utilizados en los inductores de los hornos de inducción a canal son a menudo el factor limitante de la duración de la campaña de trabajo. La porción de refractario de la parte inferior del horno debe apisonarse o bien ser moldeada sobre una forma que cree el canal inductor. Estas formas, con la tecnología actual, son necesariamente consumibles. Pueden ser de un material combustible, como madera, el cual se quema mientras se cura el revestimiento, pero al hacerlo no se puede mantener al refractario en compresión para crear una superficie fuerte, densa. Así, la superficie de refractario en el canal es fácilmente susceptible a la penetración de metal y erosión, acortando el tiempo de vida útil de la campaña del horno. Una técnica mejor, aunque por lejos más costosa, involucra el uso de formas del canal de bucles de metal fundido. Este sistema permite que se produzca una superficie más densa, pero aún puede ser penetrada por el metal, especialmente a altas potencias o temperaturas. Se ha desarrollado una nueva técnica, usando formas permanentes de bucles cerámicos CeraLoop™ producidos por el proceso patentado de Blasch Precision Ceramics y horneados con material de relleno vibratorio seco de Allied Mineral el cual ofrece muchos beneficios frente a los sistemas anteriores de refractarios. La suave superficie pre-quemada del mismo reduce en gran medida la erosión y sus minúsculos poros de un tamaño promedio de 5-micrones limita dramáticamente la penetración de metal. Esta cara caliente pre-quemada reduce la saturación durante la puesta en marcha y el sinterizado. Puede ajustarse la química de las formas cerámicas de canal para adecuarse a los requerimientos de la aleación a fundir. El resultado es una amplia mejora en la duración de la campaña útil y con un costo de material reducido en comparación con los bucles hechos en metal fundido. FUNDAMENTOS DEL HORNO A CANAL Hace tiempo que los hornos de inducción a canal son un método efectivo para fusión y mantenimiento de muchos metales incluyendo aleaciones ferrosas y no ferrosas base cobre, aluminio y zinc. El horno propiamente consiste en dos secciones; la superior, donde el metal se mantiene y el inductor debajo de ésta, donde ocurre el calentamiento o la fusión. El inductor es esencialmente un canal o tubo, que rodea a una bobina de inducción, similar al bobinado primario de un transformador. El metal fluye a través del canal y se vuelve, esencialmente, el bobinado secundario que produce bajo voltaje y alta corriente. Esto produce el calor requerido para mantener líquido o sobrecalentar al baño de metal. PHILIP GEERS Molten Metal Market Manager BLASCH PRECISION CERAMICS PUNTOS SOBRESALIENTES DEL ARTÍCULO: 1. Un nuevo enfoque en revestimientos de inductores de hornos a canal 2. Menos tiempo para puesta en marcha y extensión de la vida útil de campaña del horno 3. El cerámico lleva a un menor potencial de erosión MÉTODOMEJORADO PARA RECUBRIR INDUCTORES DE HORNOS A CANAL 88 Figura 1. Horno de Inducción a Canal Hay muchos diseños para el canal inductor, pero todos son, básicamente, tubos formando una o dos formas aproximadamente circulares. Se quita el metal de la zona superior, a través del tubo de canal donde se lo calienta inductivamente y se lo regresa a la zona superior. Los tubos varían en su sección, dependiendo de su diseño original del fabricante. Mientras que muchos tienen sección rectangular, otros requieren una geometría especial y crítica.

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