Simple Solutions That Work! Issue 15
L os procesos de manufactura se encuentran en perpetua evolución. Tal cual como sucede en el mundo natural, las cosas que resultan beneficiosas tienden a mantenerse, mientras que las que resultan dañinas o menos útiles son eliminadas a lo largo del tiempo. Generalmente, los cambios de este tipo en el mundo natural suceden durante largos periodos de tiempo y pueden ser influenciados por factores externos que causan que esta evolución ocurra de manera solamente observable cuando se la mide a lo largo de miles de años. En nuestro ambiente de manufactura, no podemos permitirnos el lujo de semejante tiempo, por lo que la velocidad de los cambios requeridos para eliminar molestos “puntos dolorosos” es mucho más rápida. Esto lo vivimos a diario y los casos de estudio son una buena manera de documentar cómo pueden eliminarse estos puntos dolorosos para beneficio del proceso y poder brindar ganancias duraderas. Generalmente, los beneficios se miden a lo largo de periodos cortos de tiempo y producen una mejora de la performance en las importantes áreas de seguridad, eficiencia del proceso y retorno financiero. Nuestra compañía, Molten Metal Equipment Innovations (MMEI), trabajó recientemente con un cliente para eliminar un punto doloroso y generar beneficios reales que perdurarán en el tiempo. DÓNDE DUELE Las empresas casi siempre pueden decirle dónde les duele y, por lo general las soluciones se focalizan donde se encuentra la mayor molestia, especialmente en áreas que creen condiciones de trabajo poco seguras y/o un pobre comportamiento financiero. En el caso que me gustaría relatarles, la molestia se concentraba en tres áreas primarias: Seguridad, Eficiencia Operativa y Costos Excesivos. La causa raíz del dolor se encontraba en un problema bastante común en nuestra industria, que son los desafíos asociados a verter el metal fundido de un horno estacionario. Hay varios factores que crean este punto doloroso y todos ellos deben ser tomados en cuenta al desarrollar una solución efectiva. Primero, el metal fundido es peligroso para los humanos. A temperaturas por encima de 700 grados centígrados, puede hacer mucho daño muy rápidamente en caso de entrar en contacto con uno. Segundo, y relacionado con el primer tema es que cuando salpica crea un importante peligro para la seguridad y un problema costoso de limpiar, que a menudo implica un tiempo perdido significativo y un gasto importante. Aparte, está el tema de cómo vaciar un horno, a lo largo del tiempo se han desarrollado distintas tecnologías, entre ellas: por gravedad, bombas mecánicas, hidráulicas y por presión. Todas pueden funcionar, todas con sus pros y contras. Una vez decidido cómo sacar el metal, debe tener dónde colocarlo y mantenerlo en el estado deseado (fundido o sólido) para el uso que se lo quiera. Por último, todos estos procesos acarrean costos, idealmente, usted querrá lograr la tarea de manera segura, rápida y por la menor cantidad de dinero posible. UN CASO DE ESTUDIO En el caso de nuestro cliente, todos los factores enunciados arriba fueron tenidos en cuenta. La operación normal consistía en transferir el aluminio fundido (A-380) mediante una bomba de transferencia MMEI Mini Launder a cucharas y luego ellas lo llevarían hasta las inyectoras. El proceso era continuo y diseñado para alta eficiencia y, por esto, el nivel de metal en el horno nunca se dejaba caer por debajo de 20 pulgadas para mantener a la bomba completamente sumergida. Sin embargo, periódicamente debía vaciarse el horno para permitir tareas de mantenimiento de rutina, o para cambiar de aleación. El proceso utilizado era dejar vaciar JEFF KELLER CEO Molten Metal Equipment Innovations PUNTOS SOBRESALIENTES DEL ARTÍCULO: • Los procesos de fabricación evolucionan constantemente • Todo proceso tiene sus “puntos dolorosos” asociados • Hacer foco en la eliminación de estos puntos sensibles es un buen modelo de negocios CASO DE ESTUDIO DE TRANSFERENCIA DE METAL LÍQUIDO 50
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